8 de febrero de 2015
6 de febrero de 2015
5 de febrero de 2015
Dormir contigo
y levantarme contigo después,
desayunar,
ir contigo al trabajo,
compartir los éxitos y las dudas,
las cargas, los anhelos. Sentarme a tu lado
y frente a frente, en pocas,
menudas palabras
decirte me da la vida
vivirla contigo.
Ahí,
donde estés.
.
La vida te la sirven tibia,
para mantenerte en tu sitio, es decir, en el sitio que ellos tienen para ti, es decir, desganado, acomodado, conforme. Pero la vida es UNA, y no me canso de decirlo, porque como cada momento es único, y lo que sientes y dices, pues como que se está actualizando, pues nunca me estoy repitiendo, en realidad. Las palabras pueden seguir siendo las mismas, pues somos más que nada unos pobres y limitados bichos moldeados por nuestras propias convenciones. Pero no nos engañemos. Todo es intensidad.
Y con intensidad y constancia nos deslizan su tibieza, fíjate. Nos dejan caer en la certeza de que lo normal es "normal", es decir, sujeto a costumbre, cómodo, a medida, en fin, mediocre. Para mantenernos en lo que viene siendo un cero grados, ni frío ni calor, y que acabemos construyendo dentro de esos márgenes nuestro sentido de la vida, del amor, de la dignidad y de la felicidad que merecemos.
Pero si la vida es UNA, y se nos escapa, ¿quién puede permitirse titubeos? ¿quién puede vivir esperando sin saber qué y avanzar ciegamente hacia no se sabe cuándo? Nadie.
No hay nada más intenso que el simple vivir. Lo normal es irrepetible, y que no nos diluyan la palabra. Que no nos la desbraven ni nos la amaestren.
Beuys decía que todo hombre (y mujer), con conciencia, es un artista. Creo que se quedó corto. Creo que toda mujer y todo hombre, con conciencia, son esa mujer y ese hombre, pero sabiendo cada cual que no hay nada más profundo, extenso y maravilloso que pedirle a la vida. Nuestra normalidad.
Da igual que hagas cruasanes, esculturas de mármol.
Da igual que le eches pulsos a la enfermedad, que friegues suelos.
Dan igual tus himnos o tus pedos.
Recupera, dentro de todo eso, la grandeza y la maravilla que te corresponde.
Disfruta tu normalidad.
.
Y con intensidad y constancia nos deslizan su tibieza, fíjate. Nos dejan caer en la certeza de que lo normal es "normal", es decir, sujeto a costumbre, cómodo, a medida, en fin, mediocre. Para mantenernos en lo que viene siendo un cero grados, ni frío ni calor, y que acabemos construyendo dentro de esos márgenes nuestro sentido de la vida, del amor, de la dignidad y de la felicidad que merecemos.
Pero si la vida es UNA, y se nos escapa, ¿quién puede permitirse titubeos? ¿quién puede vivir esperando sin saber qué y avanzar ciegamente hacia no se sabe cuándo? Nadie.
No hay nada más intenso que el simple vivir. Lo normal es irrepetible, y que no nos diluyan la palabra. Que no nos la desbraven ni nos la amaestren.
Beuys decía que todo hombre (y mujer), con conciencia, es un artista. Creo que se quedó corto. Creo que toda mujer y todo hombre, con conciencia, son esa mujer y ese hombre, pero sabiendo cada cual que no hay nada más profundo, extenso y maravilloso que pedirle a la vida. Nuestra normalidad.
Da igual que hagas cruasanes, esculturas de mármol.
Da igual que le eches pulsos a la enfermedad, que friegues suelos.
Dan igual tus himnos o tus pedos.
Recupera, dentro de todo eso, la grandeza y la maravilla que te corresponde.
Disfruta tu normalidad.
.
4 de febrero de 2015
LO QUE TENGO EN MI INTERIOR
- Unos auriculares de RENFE.
- Una bobina de hilo negro (con aguja).
- Un borrador con forma de cerdito (verde, desmontable, en una bolsita transparente).
- Una bolsa del Día (grande).
- Una bolsa del Carrefour (grande).
- Una bolsa para baguette (sin impresión).
- Un bote metálico con los andosques de dibujo.
- Dos bolis de propaganda (de cli-click).
- Un boli negro (de capuchón).
- La cabeza de Darth Vader (de plástico, caricaturizada).
- La cabeza de un guerrero de X´ian (de terracota).
- El cargador del móvil.
- La cartilla de La Caixa.
- Un cepillo de dientes de viaje.
- Una chapa rota de Seward (FEEL HAPPIER THAN EVER).
- Un cuaderno A4 espiral de folios blancos.
- El cuaderno A4 espiral “Parlem-ne” (completado), encuadernado con alambre al cuaderno A4 espiral “Música”.
- Cuaderno A5 “Void” (hecho a mano, grapado, para esbozos).
- Cuaderno A5 doble sin título (hecho a mano, grapado, para esbozos)
- Un DVD de la biblioteca: “Looper”, de Rian Johnson.
- Un DVD de la biblioteca: “Llamando a un ángel”, de Pancho Rodríguez, Héctor Rodríguez y Rodolfo Guzmán.
- Un DVD de la biblioteca: “Nadie es perfecto”, de Joel Schumacher.
- Un DVD de la biblioteca: “Ok Garage”, de Brandon Cole.
- “El ruido y la furia”, de Faulkner.
- El “Enquiridión”, de Epicteto.
- Un estilógrafo negro de 0´8.
- Una etiqueta de cartón redonda (con una salamandra).
- Un frasco de tinta de estilográfica (negra).
- La funda de las gafas (cerca / lejos).
- Una funda de paraguas de viaje, conteniendo un mazo de pinceles mini.
- Una lasca de piedra con forma de corazón (encontrada).
- Una madejita de cordón negro encerado.
- Un marcador celeste.
- Un marcador negro (punta rectangular).
- Un marcador negro (punta redonda).
- Un marcador negro de 0´2 (indeleble).
- Un mechero (no funciona).
- Un metro de tres metros (metálico, extensible).
- Una navaja de electricista.
- Un pastillero de aluminio pintado (dos Dolocatiles y un Termalgin).
- Una pinza metálica negra para abocetar.
- Un Pilot azul de 0´5 (roller).
- Una regla de corte (40 cm).
- Un rollo de cinta adhesiva ancha.
- Un rollo de cinta adhesiva de papel.
- Un rollo de cuerda de transporte.
- Una tarjeta de memoria de 16 Gb.
- Una tesela de cerámica blanco mate (2´5 x 1 cm, aproximadamente)
- Un ticket del Caprabo.
- El “Vampir”, de Joann Sfar.
- El “Wabi Sabi para artistas, diseñadores, poetas y filósofos”, de Leonard Koren..
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