Pues con unos pocos
malentendidos, tipo
la rosa de Juan Ramón,
el mar de Alberti,
el camino de Machado,
la sangre de Lorca,
si te pones
caballeroso rancio,
cedeasientos, pagacopas,
bien peinadito,
y nunca nunca
dices nada a la contra,
y le pones
rima a la calentura,
ya tienes
tu poema patatero.
Jag.
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