He pensado en ti la mayor parte del tiempo, aunque la he mirado a ella.
He trabajado todo el día en algo en lo que casi nadie cree.
Después de intentar poner a alguien las cosas claras, sortear la estupidez normalizada del mundo, morderme por dentro por ti los labios, comerme un helado, escupir en mi poema,
Un día te da justo lo que te falta, mientras limpia lo que te sobra.
Otro día, sin lógica ni miramiento, te da de lo que no quieres ni ver, y te quita, sin explicarte, lo que mereces y ganaste, alimento de tu boca, y gota que no has de beber.
Por su sobra, por su falta, por discreto o desmesurado, a ti, a mi, nos adelgazó al Cristo y al Buda.
No tiene atadero ni por el pescuezo, y no hay alegría que lo celebre del todo, ni tragedia que lo sonroje.
Es el Amor, goce y penar de quien le toca, canción de la Bella, o belleza del cantor.
Nadie sabe.
Jag. 28_6_17
Este texto se escribió como presentación en FB de otra entrada del blog: "COVER (en construcción)".
(Muy común entre gente sabida y escribida. Bueno, todo esto antes de que una mayoría suficiente empezara a reconocerle los méritos, y a querer invitarle a copas y tapas de arroz envuelto en hojas de parra)