Mostrando entradas con la etiqueta Cuaderno de los Intentos. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Cuaderno de los Intentos. Mostrar todas las entradas

11 de junio de 2026

CAPITÁN GENERAL



La verdad es que hace nada, cuando la cosa clausuraba allí dentro, y la gente, formando parejas y tríos espontáneos, empezaba a salpicar de puntos suspensivos y gestos vacilantes sus diálogos, a mí me ha sobrevenido una intuición de pérdida irremediable.


Como un algo de cola prensil y dedos de ventosa, desde alguna parte se me ha abalanzado y se me ha adherido aquí un repente que yo no me explicaba. Un repente sin lógica, sin temor ni cuenta, de los que con el correr de los acontecimientos en el tiempo, un día se te va a revelar meridiana una frase sencilla: con aquella urgencia comenzó esta gloria -si te fue bien-, o también: en aquel momento me lancé solito a esta desgracia pero quién me mandaría. Ese nervio desconocido me inflamó por dentro un SÍ inexplicado, me impulsó a pedir un papel a alguien, en el que anoté rápido el título y el autor de un libro que habla de lo que han ido haciendo las papas, las manzanas, la marihuana y el tulipán para que, sin moverse del sitio ni comunicarnos sentimientos ni emociones, las personas nos movamos hacia ellas, las deseemos, las cuidemos y las amemos (1). Luego, con ese papel temblando en la mano me he acercado a una mujer con la que no había hablado antes y le he dicho: creo que te gustará, este libro me cambió la vida.


Ella me miró a quince centímetros y después las sonrisas. Me contó su idea de los pájaros que vivían en su pelo, que salían disparados en todas las direcciones. Como compartiéndote con el mundo, le señalé. Y después de eso, las sonrisas de ahora. Me pide así el número para enviarme la info de algo que se hará el quince, que me gustará, que a ver si puedo ir. Las sonrisas se nos establecen y vamos saliendo todos. Me voy quedando atrás unos pasos, para airear, que me conozco. Vamos a tomar algo, dicen-decimos todos, y yo por lo menos, con esa electricidad por dentro. Llegamos al lugar, se monta una mesa larga, y ella se va a Cancún y yo me quedo en el sitio. Con mi desazón me he bebido dos botellas de tostada sin alcohol y me he saltado la dieta. En una panorámica falsamente casual la he mirado en su conversación de allá, entre algunos momentos de solivianto y vehemencia que teníamos en el extremo de acá. Algunas chispas y aceleros cordiales cuando, fugaces, se nos tocaban las miradas. Luego, nuevamente, todo empezaba a apurarse. Hemos pagado cada cual y yo me he recogido antes. Me pregunta si le voy a escribir, le digo tú tienes mi teléfono, y es verdad, y otras sonrisas ahora de cerca, de momento.


Me he venido a casa, y con la misma facilidad viscosa, ahora se me pega por dentro un NO de alquitrán al corazón que tenía de chocolate. Me siento feo, gordo y fraude. Capitán general timador de la sustancia. Me he tomado las pastillas y no sé cómo voy a poder escapar de una pena acostumbrada que me condena sin culpa. Así me he puesto a escribir ésto del tirón porque no vaya a ser que acabe recordándolo todo contaminado fatalmente de mí, sin sonrisas y sin amor burbujeando libremente y callado por dentro de cada cual. Me he venido a escribirlo y dejarlo así por el miedo a que todo esto se acabe transformado en una nueva cosa anecdótica y distante que languidece y va sonando tonta o rara conforme avanza el verano, ahogándose del todo en el temblor o la maravilla de la rutina de cada cual, con mueca de decepción y vago gesto de asombro.


Lo dejo apuntado así, tan ingenuo y atropellado, por si con ésto, sin moverme del sitio, puedo hacerme un hilo donde vayan a posarse alguno de sus pájaros. 


Y ahora mismo, sonrisas yo solo, que me conozco.


Jag.

11_6_26


(1) El libro citado es:

"La botánica del deseo. El mundo visto a través de las plantas", de Michael Pollan.

Ed. Navarrorum tabula, 2007. Donostia.

4 de noviembre de 2025

OLORES

 Me ha leído y yo he temblado de nerviosismo antes de dormirme. Ella tenía para mí esa cosa eléctrica, un veneno de juguete que me hacía vivir en una callada excitación. Y sigo en ese vínculo de aire. Siempre tuve la sensación de que estaba manejando diferentes lenguajes. Uno para ella de siempre, otro para cuando hablaba conmigo, como por algún tipo de coquetería, yo supongo que por poner el acento en la intimidad, en un modo de proteger la suya propia, en parte por mantenerla a salvo de mí, en parte imagino que para protegerme de ella misma. Al mismo tiempo usar un acento específico para tratar conmigo, que se notara como una canción dedicada que sólo me susurrara a mí y que yo pudiera entender. Un desenvolverse suave, efervescente y contenido.


Esa canción que yo imaginaba sería nuestro juego. Aunque yo me cuidaba de lanzarme a un vuelo en el que, de algún modo, no encontraba toda la confianza.

Y aún así, no podía yo evitar el olerla en la distancia, dispararme enloquecido imaginando más olores. Más olores y más de cerca. Por ejemplo un codo. Y también ese mismo codo por la tarde, y saber si cambia con el crepúsculo o al amanecer, imaginaba olerlo en invierno y en días de fiesta, después de la ducha y cuando está decepcionada con algún inescrutable mecanismo roto del placer o del entendimiento animal.

Quizá ya antes de preguntarle nada acabe desnudándose, tan triste, el torpe misterio de nuestro corto juego. Todo estará perdido, pero seguir oliéndola, todo lo que pueda. Más olores y más de cerca. Que acabemos sabiendo a qué huele ella y a qué huelo yo después de que nos hayamos sentido lastimados.

Vivo en esta manera de mundo deficiente en la que me he sentido amado en momentos puntuales, con letras titubeantes flotando sin fuerza en campos de una ternura borrosa. Me he sentido amado en momentos extraordinarios y lo normal era todo lo demás. Es muy pobre entender eso y luego hacer vida normal tan sólo con la esperanza, que no tiene asa ni color, o con el recuerdo, que vive huyendo. Es seco y es frío. Es descarnado.

Y todavía, a qué olerá su codo cuando entiende que alguien le ha dicho una mentira. Olerá rosa, olerá salmón. A qué olerá su pelo mientras se para sin saber a qué fue a la cocina, y la luz del sol le llega desde atrás, y la ha sorprendido así, enmedio de una duda inofensiva, rodeada de pelusa del jersey en suspensión, a contraluz.

A qué olerá todo junto de ella si yo estuviera delante diciéndole estas cosas, olerá rojo y luego morado, y a qué olerá cada parte de ella en cada situación que ahora no se me ocurre, si es que antes de haber acabado mi primera frase no ha salido corriendo hacia otro quehacer más urgente, o hacia otra persona o cosa o ambiente más importante o más pertinente que yo, que me he puesto delante de ella diciéndole estas u otras cosas que ahora mismo ni se me ocurren ni voy a saber planear, si es que hay finalmente una próxima vez en que a ella yo la tengo delante.

Jag.
3_nov_25

8 de diciembre de 2023

EL ROCE

Nos rozamos hasta el hueso

y no nos sobreviene el amor.

Jag.
7_12_23


.

DONDE ESTÁ LA COSA

Unas veces tengo

la cosa que da la alegría.
Otras veces tengo la alegría
que llama a la cosa.
Jag.
26_nov_23


.

DE MI BOCA PARA ADENTRO

Te amo de mi boca para adentro.

No está lo que siempre te he sentido esperando meterse en tu conversa, en una negociación.
Lo que te siento yo conmigo lo llevo, y lo sostengo como me sostienen los pies.
Al salir de mi boca, todo lo que te ame es sólo aire que se me escapa.
Jag.
23_nov_23


.

Haced escritos estúpidos


y poemas mediocres,
no vaya a venir una mayoría
a gritar en vuestra calle
que estáis rompiendo la Literatura.
Jag.
11_nov_23


.

Lo vivo solo

 Lo vivo solo

y siento tu frío.
Jag.
9_nov_23


.

CRUSH

Me avisa FB de que me acaban de añadir como crush secreto en Parejas-Meta.

Sólo pido que tenga pulgares oponibles.



.


ES LA VIDA

Te voy a contar la vida.

Es un momento.
Jag.
4_Nov_23


.

INDEPENDIENTE

 Eres independiente en lo que das.



.

Ni los que saben todo,


ni los que saben nada
saben algo
del hueco de mi muela.
Jag.
20_oct_23


.

ESCRIBIRLO

 A veces sólo consuela escribirlo.

Jag.
19_oct_23


.

Sé cosas que no sabe nadie


Soy para la gente un ignorante
porque no sé de eso que tú sabes,
ni de lo que todo el mundo habla.
Jag.
26_sept_23

25 de septiembre de 2023

DE HOY

Este sol

es de hoy.

Jag.
21_sept_23

.

PEOR Y MEJOR

Es mucho peor tener que hacer que deber hacer.

Es mucho mejor estar haciendo que haber hecho.
Jag.
18_sept_23

NO ES EL VINO


No acabo de acostumbrarme a que el amor viene en trozos minúsculos que acaban haciendo algo que al final tiene un tamaño profundidad decente.
Jag.
13_sept_23


.

24 de septiembre de 2023

YA ES OFICIAL


Alguna vez, lo que soñaste, lo que deseas, muestra la espalda y se va.
Alguna vez, entonces, piensas si la negrura que te va subiendo por el pecho es la tuya propia, que de dolor y de vacío te rezuma por los pies.
Alguna vez tu bien se desentiende, lo que amas se va y te marchita, y al mismo tiempo, antes de que el dolor te llegue a la boca, de tan negro, todo se te aclara. Y sabes, y dices:
-Menos mal.
Jag.
8_sept_23


.

29 de agosto de 2023

UNA BIBLIOTECA

 Echo de menos ir a una biblioteca como quien va embarcado hacia un descubrimiento: algo que ni se te hubiera ocurrido está allí. Una biblioteca con personal sensible y cualificado que cuando le preguntas por algo, te da una respuesta amplia que te ayuda a encontrar más que lo que buscabas.

Echo de menos un lugar cómodo, silencioso e inspirador que ayuda a que seas exhaustivo con lo que quieres hacer, que no siempre lo tienes bien definido. Un lugar que sabe que leer es desentrañar ideas para naturalizarlas y amalgamarlas con las tuyas, y sabe que es un proceso duro y delicado, que no siempre da frutos en el momento. Ahora echo de menos contemplar ese crecimiento como una posibilidad real.
Tengo la sensación de que hay una fuga por la que va goteando, perdiéndose, lo que intento atesorar leyendo.
Echo de menos a gente que sabe que leer en una biblioteca no es lo mismo que leer en la playa. Que en lugares así hay gente preparando oposiciones como última oportunidad, que están frustrados y nerviosos. Y gente que viene a la biblioteca a trabajar ahí, con una libreta o con un ordenador.
Echo de menos una biblioteca que ayude.
En fin, nada es para siempre.
Jag.
21_agosto_23

Leo y me voy ardiendo

y me consumo en un tiempo que se extiende, paralizado.

Leo, me eternizo en el miedo de escribir una palabra que le dará fibra a la mediocridad.
Jag.
17_agosto_23


.

AHÍ SE NECESITA

 Donde la oscuridad

y la ira, ahí.
Ahí
se necesita.
Jag.
15_8_23


.