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30 de septiembre de 2021

ME NACE



Hace calor y el viento ya viene fresco. 


Voy a volver por el camino largo, más de sol, más de espino y asfalto. 


He encontrado dos azulejos medianamente interesantes. 


Todo esto es lo más parecido a una respuesta. 


A sentirnos amados.


A sabernos elegidos, de algún modo. 


Todo esto me sirve para esquivar por un momento el andar poniendo los afanes en cosas que sólo ambicionan hallar cuanto antes el fin.


Jag.

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31 de agosto de 2021

MES CRUEL


Fui porque sí,
y el viento
tu aroma se llevaba.
Huelo a ti por dentro,
porque he vuelto
dejando contigo el sí.
Jag.
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ES QUE TODO ES TAN DE TU OCHO


Me comía una aguja de pino,
me dormía rendido
en la sombra, perdía
crujido del paso
en el sendero,
tan sin paz,
tan silente, voraz,
caliente dolido,
por echar de tanto
ese beso tan solo,
tan perdido, ese
tener de ti ese poco,
esa nada tan gozosa
para mi alma, despertarme
abrupto del sueño cayendo,
acabar tan amado tan dormido,
sabiéndome por siempre
truncado, tan de ya tan
de amor bastado, al centro
de humedad de tu selva,
el beso fugaz,
ansiado y consumido.
Jag.
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10 de julio de 2021

AIRECITO

 Algunas veces el desamor cierra despacio la puerta, como dejando que corra el airecito todo el tiempo que se pueda.

Jag.
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9 de mayo de 2021

AUUH

Al principio de todo, nada más hacerse la luz de cada cual, está despertar, que nunca se despierta del todo, me parece. 


Un poco de dolor para definirte, hacer tu hueco. Incluso acomodarte. Después un poco más de dolor. Duele el morder joven, para que mudes los dientes de leche. También un poco de amor. 


Despiertas un poco. 


Están la soledad y el amor que te cuentan los libros para lobas cuquis, aquelarres de guapas, y aprendices de maestro saludable que se retira con un perro a la montaña, para cagar en lo que cultiva, y cultivar lo que come.


Después van cambiando las tallas de todo. Las temperaturas. Los análisis. Y morder es más difícil y más singusto. Lo que te dicen que va bien, no va bien para siempre, y lo que te dicen que va mal, pues eso suele empeorar.


Entonces despiertas, o no. 


Y ahí están la otra soledad y el otro amor. 


Jag.

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8 de mayo de 2021

CHANGE AMBIGUITIES TO SPECIFICS




Estaba aquella mañana batido y desintegrado. Como un caldo viscoso hecho forma retorcida, alargado en la cama de la habitación de la distancia, con el cuerpo vuelto hacia la pared, con el cuerpo entero apretando los ojos, concentrándome en la profundidad de la negrura punzante descarnada y latiendo torpe, vacío de aliento, oxidado atascado de maquinaria, exudando inútil el momento en que, aquella mañana blanca, inmisericorde, te irías para siempre, para mi liberación o la tuya, para tu ansiada niña soledad mayormente. 


Te escuché, tan quieta, tan desnuda de artilugios, cuando después de prepararte para irte al trabajo, me miraste haciéndome el dormido desde la puerta a medio abrir de la habitación de la distancia. Te escuché igual que al ir a acostarnos horas antes, ibas dando viajes para venir a traerme recuerdos que no quería, abalorios adolescentes para marcar el encuentro espantoso o la correosa despedida. Vete tú a saber qué ganarías tú con eso, quizá sólo buscabas deshacerte de los escombros con que me recordarías. Te escuché igual que el silencio de la parte de viaje que tú no ibas a hacer. Te escuché de dormir desde mi desvelarme de dolor, una noche detrás de otra. 


Momentos después, pensando qué gastado estoy de lágrimas, caí en que duraba demasiado ese espeso silencio blanco que me aplastaba, pensé que de pronto hacía peligrosamente mucho calor en aquella cama. Caí en la cuenta de que no había escuchado tus pasos finales, que la puerta que se había cerrado sin molestia momentos antes, era la de la llave que me diste para venir a chocar con tu corazón cerrado, noté que esa puerta de apresurada bienvenida había quedado a tu espalda, que el rumor de zapatos bajando sordamente la escalera era tuyo, que habían parado brevemente antes del pequeño estallar metálico, antes de que la puerta del portal hiciera estremecer bobamente mi mundo, para dejar salpicados unos pasos que se iban desvaneciendo evasivos en la calle, y esos pasos habían sido tus pasos, que me iban dejando atrás, a tus espaldas, en tu pasado. 


Sólo después de haber entendido esa mecánica, he empezado a especular, en soledad, hasta hoy mismo cada cierto tiempo débil de dolor o de ira, cuánto de mí se va contigo, mientras te vas. 


Jag.

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6 de mayo de 2021

GO TO AN EXTREME, MOVE BACK TO A MORE COMFORTABLE PLACE

 


En lo relacionado contigo me acabo viendo raro, singracia, inútil. Hay una música que me acompaña todo el tiempo. Como una oración con fe agonizante a un dios que se ha ido. Sobrevuelo tu aspereza, tu color indefinido, tu desdén libertino, tu imperfección. Tengo el gusto del encuentro con lo extraño y temerario de mi, del encuentro con lo extraño tuyo que nos hace improbables en la compañía y lamentables en el trato. Persisto en la curiosidad audaz e incomprensible del viajero que se adentra en un desconocido país calcinado, que se lanza sin esperanzas a la sangre y al fragor maligno de batallas en las que no es contendiente y que no aceptan invitados. 


No sé resolver nada, ni sé qué más habré de encontrar, pero me lanzo, descubierto el pecho. 


No puedo evitar sentirte todo el tiempo desde dentro. No sé decir la cadena ni el provecho invisible que me hace intentar que no sean más largas nuestras distancias ni más oscuros e insondables nuestros abismos. Es una sapiencia vegetal, es un latir animal lo que me dice quédate por aquí cerca de ella. Hay algo de uno para el otro, y de ese otro para uno. Hay un mapa de un país con un gobierno y una riqueza, con un progreso y una vida, aunque nada de ello se haya materializado. 


No hay pruebas. No hay casa.


En mis noches de callada locura, en mis debates soterrados, cuando me quedo solo, yo no dejo de decir cosas como mi alma, como mi hermana, como tu nombre de mi cuerpo y de mi boca y de mi piel y de mi corazón. 


Ya casi me acostumbro a que nunca estés. En mí te llevo. Desde lo más hondo de mi adentro, yo te llamo, mi alma, mi hermana de mi cuerpo, de mi boca con tu nombre, de mi piel y de mi corazón. En eso estás y te llevo, y en eso permanezco. Y creo que eso es la fe, persistir en la casa cuando ya no hay casa, permanecer cuando los dioses se han ido, y te repiten una y otra vez que no hay nada que hacer, y no quieren que los sigas adonde ellos, tan perdidos, quiera que vayan.


Jag.

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5 de mayo de 2021

NO TE RESPIRO

En esta fría zona inhóspita de mi alegría, entiendo difícil que nada me restaure, me renueve, me reviva. 


Como un aliento último, me has sacado de tu vida. 


La única mano que me deja el mundo, por distraerme la fatalidad de la caída, es el recordarme tan inútil oliendo nubes. 


Y tú mientras, te ibas. Te ibas, y me quedaba solo con el sonido huérfano hiriente en la madera. 


La derrota ondeando sin piedad en la postrada bandera de mi parte de sábanas tristes sin calor y sin arrugas. Una despedida sin amor, y una puerta sin saliva.


Jag.

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4 de mayo de 2021

ALWAYS FIRST STEPS

Sé que te doy dolor, 

y cada mañana al despertar, 

sé que en la noche siempre 

es la misma estrella.


Jag.

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TOWARDS THE INSIGNIFICANT

 


No creas todo lo que te digo, amar está más allá y más acá de las palabras. 


No me busques más allá o más acá de lo que te haya dicho. 


No creas todo lo que te amo. 


Jag.

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3 de mayo de 2021

Puedes mostrar tu cuerpo,

Puedes mostrar tu cuerpo, puedes abrir de par en par el alma.


Pero pon cuidado en quién pones al alcance de tu herida.


Jag.

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2 de mayo de 2021

EL HIJO, LA HOJA, EL ÁRBOL

 

Me asomé a ti y te dije hola estoy siempre haciendo un libro, uno como de nadie, con su frío ardor tan certero y específico, un libro como no pudiera ser otro, y el libro era yo. 


Te pregunté cosas, me respondías planetas, yo decía está bien vale de acuerdo, estoy haciendo desde sus raíces un árbol para dónde plantarlo, creciera benefactor, fuerte, amable, vigoroso, su propio sol y a sus pies su sombra, estabas tan suave tan absorta, y el árbol era yo. 


Quería seguir cerca tuya, entender la ola, la ballena, el frío y la calor, quería preguntar al sol a la estrella, al viento al pájaro, la leña la caricia, preguntar por el pan y por el fuego, preguntar por la osa y el caballo, el tomate, el papel de culo la frambuesa, preguntar por la electricidad en serio, por la llave, por el número, por el ansia, por el deseo la ternura, preguntar y preguntar por la mesa la mano, poner el hecho acertado en su momento, la palabra buenamente, y brotar serenidad al trote, y el hijo dónde está, el hijo, la cosa que está aquí dentro expresándose como eso que sabe que será y respirará con sus ganas, el hijo. El hijo era yo.


Ahora la madera se descompone, el sol baja los párpados y el viento pasa sin piedad las hojas en blanco. 


Sigo respirando lo que de bueno hay en mi vida, me limpio del daño. Será que soy más joven de lo que me parece, que veo que el mundo está todavía demasiado lleno de ti, y ahora mismo no encuentro en mi corazón tiempo ni lugar en los que pueda mantener a salvo mi alegría y mi tormenta. 


Jag.

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30 de abril de 2021

GRASAS

Qué pena que no estés aquí,

es todo tan bonito y sereno, acaban

de abatir a un caballo en la calle,

ni te puedes imaginar 

cómo huele mientras lo despellejan

con un cuchillo incandescente. 


Qué pena que no estés aquí,

es todo así de hermoso

que no puedo ni contarte, se cayó

aquí mismo la partitura de los barbos, 

o espera, quizá fue tan sólo

soledad del petirrojo esperando

en la rama del fresno. 

No se ve bien, de cualquier modo.


En serio qué fresco se está aquí,

que no estés es una pena, de verdad,

asistir a lo inenarrable, 

a lo que nunca más pasará,

el rayo naranja, la poetisa que muere,

no lo sé, librerías cerradas

camino del centro, 

donde me escupiste

tu poquito de tiempo

antes del saber amargo

que tanto costaba 

vivir unos días a mi costado. 


Qué pena, en definitiva,

que no estés aquí, sería tan lindo

que me hubieses amado un segundo,

contemplando conmigo el doloroso

deslizar de la estrella al apagarse, en fin. 


No lo veo bien, pero cantan

unos pájaros despreciables

en los cielos nubosos

del ovario venturoso 

de los cojones de mis carnes. No hay

quien les diga nada a la contra, celebran

cuando ven que estás en línea, 

que quemas grasa con otros,

con lo hermoso que sería

que a tu bola te gustara 

haber estado aquí, donde te digo, 

en algún momento pertinente,

pensando en lo cerca

que yo estoy

de ser el tío adecuado. 


Jag.

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ES UNA SUERTE HABERTE




 - La verdadera belleza de la vida está en las pequ


-(bloqueo)


Jag.

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29 de abril de 2021

MIRADITA

Había ido saltando todos los pueblos necesarios para abrazarte.

Abrí todo lo que dieron mis brazos, como si en la punta de los dedos me empezara otro sobaco que se estirara de bíceps hasta un nuevo codo, y empujado todo en antebrazo, muñeca, y para ti otra mano abierta para abrazarte todo de ti toda.

Pero puta mierda. Fuiste de las que acaban diciendo luego por teléfono es que no supe llevar esta situación compréndelo déjame un espacio que tengo derecho. Y perdona días más tarde.

No soy para ti y dejé atrás el balcón abierto, con la casa oliendo a incendio barato, con las mudas de ese cansancio que se me colaba en los trenes. Semillas para nada y brotes tencuidado. 

No quise dejar nada de mí en el último papel, me bebí mis sudores, desvelos, tragué mis lamentos y borré todas mis huellas de tu llave. 

Nada me das y nada me debes. 

Todo te lo tenía para darte, y más que me como y me bebo y me ahogo y me duele aún todavía y me harto.

Vomito tu aspereza, me saco a tiras tu crueldad, y estamos en paz, yo supongo.

Se acaba el mes, seguirán tus fiestas de sensible, inspiraciones de la cona, avances y conquistas de tu voz suavecita, y bajo la cáscara verde de dolor aterciopelado, a mi herida le seguirá dando todo este aire renovado. Piel nueva sobre la carne viva, en la vida que vendrá. Me curo tan lento desesperado de tus lecciones y derechos y reclamos susurrantes y mentiras pisotones, más mal que bien, todavía.

Estás faltando cada vez más en estos campos, y yo estoy jodido malamente y mucho más guapo. 


Jag.

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28 de abril de 2021

EL BIEN ES SUSTANCIA, EL MAL, ACCIDENTE

 


Antes de la amargura, flotaba yo en un caldo embriagado en que no había antes ni después. Sentía yo que había llegado mi momento, si es que hay un momento así (que nunca se sabe definir) para alguien como yo, un tiempo en que la vida se siente como una explanada de sentido, una pradera o un rellano en que las cosas concuerdan, y el ansia y la rabia, lo que se espera y lo que puede tocarse un instante con los dedos, olerlo con la nariz, y sentirlo empujando dulce y tozudamente como una cría de hipopótamo de cruasán por dentro por debajo del esternón, todo eso, cobran un sentido abstracto pero arraigado escondidamente al respirar elemental que nos mantiene serenamente pendientes de la vida. 


Antes de la amargura, cuando no existía ni un antes ni un después, yo te sentía incorporada naturalmente al proceso de ese devenir. Claro que yo sabía que eras apenas una extraña, una desconocida que puso el dedo en el borde del desconchón, y vete tú a saber qué ruinas o catástrofes o audacias o virtudes o necesidades o estrategias o improvisaciones o malentendidos o equivocaciones le habían empujado a lanzarse a tener ese atrevimiento conmigo. Por supuesto que lo pensaba. Y tenía lugar y momento para el gozo y para el miedo. Tenía lugar y momento para el sol de febrero y gruñido contenido al filo del crepúsculo en el arrumbado cobertizo de una casa de campo. Tenía ansia y tenía sospecha, claro. Es verdad que presentía fatalidades y tormentas, yo que tengo esa habilidad para ponerme en lo peor. Pero prevalecía todo el tiempo algún tipo de bienaventuranza en mi corazón. Te habías atrevido y habías resistido los bordes cortantes oxidados de mis defensas. No quería más antes ni más después. Te habías atrevido y yo quería seguir allí. Por extraño que viniera e imperfecto que se tornara. Desde el centro de mi ser venía naciéndome empujando humilde una especie de hilo agudo vegetal, como un filamento inapreciable confundido entre mis fibras, movido por una energía ingenua de eléctrica sencillez. No hay ni antes ni después, ni antes de la amargura, ni ahora que mi mundo se duele y trastabilla de abandono: alguien te tiene que amar, y por qué no iba a ser yo. 


Y todo eso se mantiene latente, templado y sereno en el tiempo éste sin antes ni después. Y eso me vive natural, callado y poderoso como un viento suave y tímido de mi temperatura corporal, que mueve sin ruido y en ondular armonioso las hierbas del campo y las ramas desnudas de los sauces, que están haciendo dibujos inexplicables en el cielo indiferente. 


*(El título está tomado de San Agustín) 


Jag.

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27 de abril de 2021

ES QUE VENIRME TAN LEJOS A CLAUDICAR

 

Con la rabia, con la cólera, con la repugnancia, puedo extender vergonzoso el paseo hasta llegar a un punto perdido de la gente en los bosques, puedo llegar y escupir y maldecir, culpar al viento cortante, gritarle como sepa todo el dolor que me encuentre, culpar para siempre a esta condenada espesura, tan inerte, tan desmadejada, ver que la vida avanza, que la abulaga ha dejado caer sus conejitos amarillos, y que por encima y por debajo de sus espinas está empalmando morbosas habas excitantes para que se las coman los guarros que le pasen cerca. Puedo ver toda esa derrota y luego, volviendo exhausto, rendido, entendiendo qué poquita cosa se va revelando el campo con el tímido despertar de las fierecillas al ir languideciendo el sol, masticar miserable y sin fuerza ni esperanza que no sé qué voy a hacer con la ternura que te tengo.


Y vaya donde vaya, pues oye, yo no salgo de eso.


Jag.

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TODO PROVISIONAL



Hola, es éste mi poema. 


Abrázalo y deja que te abrace. 


Es muy sencillo, somos tú

y yo frente a frente 

en una mesa. El poema tú,

el poema yo, y la mesa,

el poema. 


¿Lo quieres? ¿Sí?

Tuyo es. 


¿Lo quieres? ¿No?

Tuyo es. 


Porque en realidad,

si no es por ti o por mí

el poema para qué.


Vale, quedamos los tres

en que tuyo es.


Tan huérfano,

brillante, desfallecido. 


Tan fracasado

equivocado.


Tan certero con

su dedo breve

en tu húmedo 

punto íntimo,

tú no me digas.


Es vida que

te mira me mira

desde la mesa. 


Deja tus dudas, para

qué las quieres.


No son sólo las emociones

de quien escribe. Son

también las de quien lee. 


Las tuyas. Entrégate 

como en mi poema

me entrego yo. 


Este poema es

contigo ahora. 


Vale, yo lo hago

pero tú lo haces

porque él se hace. 


Ya me entiendes,

todo esto

no es para explicarlo. 


Un poema es

lo que te llevas

cuando lo dejes. 


Ya no es mío 

ni tuyo.


Es muy suyo.


Es como

que va consigo mismo

de la mano.


Aunque no sabe dónde.


Estamos perdidos.


Por eso el poema

me parece.


Es un encuentro,

es un desencuentro. 


¿Cómo quieres tú

que sea? Ven,

desnúdate, yo

te sugiero te lo pido. 


Como yo,

en mi poema. 


Es que si no

para qué tanto

tiempo solo con

la barra espaciadora

con el Enter

dale que dale

me parece. 


Jag.

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