23 de mayo de 2020

Día 69 del confinamiento,


detectada grieta en el poema,
hoy como siempre no sé,
si estoy fuera de eso
que no sabía que era dentro,
o si nunca como todo
desde dentro,
de algo de fuera
sin querer acabé
sabiendo tanto.
No es nada. Detectada
grieta en el poema, toco
los botones, gracias.
Para eso estamos.
La calor, la realidad,
y a mí y al poema,
se nos queda
el cuerpo raro.
Jag.
21_5_2020


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Dia 68 del confinamiento,


CONQUISTAS NORMALES
Trabajo en algo que me gusta, que sé que es útil y lleno de sentido, y para lo que me siento preparado. Soy licenciado en Arte. No quiero ser funcionario. Vivo de vender mis obras y diseños, y de ofrecer enseñanzas no regladas en los ámbitos de las artes plásticas y la escritura. Quiero escribir a secas: explorar/me y conocer/me y compartir/me y llegar a mí y a los demás. A secas significa sólo escribir: lo mantengo conscientemente alejado del intercambio económico, y que lo que escriba sólo se base en los criterios que les son propios. Me autoedito, yo digo lo que vale y lo que no (con mayor o menor margen de equivocación) y santas pascuas.
El hándicap siempre es el flujo de ingresos. Estoy FUERA de muchas cosas de las que se consideran normales en la vida que conocemos, porque no las puedo costear, y porque me mantengo firme en esos valores. Que la vida sea como yo la intento no tiene nada de utópico. La vida crece dándole a la imaginación un papel REALIZADOR. Y puedo decir que, asumiendo todas las negociaciones que me van saliendo al paso, estoy trabajando y haciendo mi vida con los frutos de cosas que he imaginado primero, y después he realizado. Asumo como puedo los déficits.
La vida crece con lo que pides y con lo que das. Piensa en lo que haces en el tiempo libre de tus vacaciones pagadas: ¿eres un vago o un parásito que disfruta sin trabajar? NO: viajas, lees, pintas, ves películas, juegas con tus hijos, amas y descansas. Disfrutas de un DERECHO que todos los trabajadores como tú financiáis sumando vuestras propias deducciones. No hace tanto, pensar que los trabajadores pudiesen tener vacaciones pagadas era una utopía. Era inconcebible. Pero alguien lo concibió, la gente lo pidió y ahora es simplemente una realidad. Un derecho. Como tantas otras cosas que parecían fantasías descabelladas, y acabaron convirtiéndose en derechos, que ensancharon y mejoraron la normalidad.
Todos los derechos tienen una lógica-motor que los hace avanzar hacia su realización, y una reticencia que no siempre es lógica, que los frena. A veces ese freno es conservador de lo que ya hay, o simplemente es temeroso por la incertidumbre y se resiste al cambio.
A ver si la gente que dice "paguita" entiende que una renta básica universal permitiría que mucha gente NORMAL sacara la nariz de los contenedores y pudiera ir al súper con su propio dinero. A ver si entienden que ese dinero se transforma en pagar el alquiler y la luz, y no tener que reciclar la ropa de la calle. Que ese dinero vuelve a la sociedad, permitiendo que muchísima gente acceda a lo que se considera normal. Con ese dinero el súper vende más comida, y la zapatería más zapatos.
A ver si entendemos que no es cuestión de ideologías, sino de básica humanidad.
Jag.
20_5_2020


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Día 67 del confinamiento,


ES PORQUE SÍ SE PUEDE
Da igual que guste o no guste las veces que me expongo. No les cierro ninguna puerta a quienes ahora piensan que de eso se trataba.
Es verdad que no acaban llamando, y por tanto se alejan con opaca alegría de acabar comprendiendo.
Pero qué puedo hacer. Yo supongo que no tendría una casa tan grande si todas si todos se pusieran a llamar y aceptarme la silla, un vasito de agua, cómo te va, qué haces esta tarde.
Al corazón sí le gustaría que pasaran esas cosas, y estiraría tanto y podría parir sin romperse todo eso a la vez hacia dentro, y habría casa, y pez, y agua, brazo y mano para todas y para todos. El caso es que la mayor parte del tiempo estoy así más bien solo, y me dedico al ciego especular con el aroma que tus pétalos te dejan en el vestido.
Ya ves, todo de espaldas a como la gente normal se pone a construir el mundo. De todos modos, aunque todo lo mío tenga mala foto y buena sensación para el fracaso, yo me estoy alimentando a base de bien con las chispitas que por mí sueltas a escondidas por los rincones de tu casa.
Me lo dice una emoción inútil que no me abandona, y que me da misteriosamente las fuerzas para vivir contigo en esa casa invisible que haces con tu suspiro mientras borras tu rastro. Me siento amado, y los dos sabemos cuántas miserias suciedades de la vida estás conmigo derribando cuando pones tu dedito a funcionar.
Por esa suerte de intimidad que me da tanta comida, yo me siento liberado de tanta gente que no pueda entender estas cosas. Contigo aquí no les tengo tiempo de ocuparme, y me da más bien lo mismo cualquier cosa que les pudiera molestar de este sucio poemita.
Jag.
19_5_2020


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Día 66 del confinamiento,


TODO
lo que entiendo en poesía
se reduce a lo que soy y tengo
con lo que no puedo ser ni tener.
Toda la poesía se reduce
a vivir abrazado a ti,
el alma el cuerpo el suspiro,
mientras nuestras vidas
en sus casas
siguen mirando
por su cuenta adelante.
Jag.
18_5_2020


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Día 65 del confinamiento,


No tengo para dar,
y no estoy haciendo nada.
Si me sale bien, nada.
Si me sale mal, pues nada.
Jag.
17_5_2020


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