7 de julio de 2016

MIEDO ME DOY



Aquí, aquí llamando,
aquí, Alfa Quebec Uniform India,
desde la casa de mi alma, aquí
aquí yo mando, probando,
si se me oye o si más,
se me escucha, aquí latiendo,
latiendo, aliento justo,
por un malamente abrir la mano,
inspirar corto, y expirar dos veces,
presentida condena,
palabrería por vena, imbécil,
con perdón de la mesa.

Aquí, aquí te digo,
aquí , Alfa Quebec Uniform India,
en el centro de mi ánimo, respondiendo
llamarada sorda
el aire viciado de la queja
pútrida que retumba. La queja,
que repite como el ajo, la protesta
por sistema, proverbial
cara de asco y lo normal,
desprecio im-
becilidad la cojera emocional
de rompe y rasga,
ni juan ni juanillo,
borrador y juanete es como es,
el postrero debatirse, la lógica
del miedo del crepúsculo
y matar de escozor,
el mirar atravesado
sin escrúpulo desbarrar
el siniestro caminar
que podría ser peor.

A mí me falta corazón para sostenerme,
a mí me falta facilidad, empatía
por la vana alegría de los demás, sin más
se han comido las moras de Huertas Viejas,
y a mí
me falta el airecito,
me falta tacto,
me falta tanto y tampoco, me falta
la canción en el bolsillo, juventud, unicornio,
el carro que la vida se llevó lejos,
bien lejos, que ya no
sirvo tranquilo por la vereda,
que aquí no hay valla valla
y aquí está el juego
de jugar con fuego y no lo pillo
y tú te quedas. Agradecido
impenitente en lo que pueda,
y derrotado en lo que no he elegido.

A mí me falta el aire nuevo
en las bromas de siempre, a mí me falta
la risa el sentido, claridad
que no sobraba, huerta
pa fogar, y lo honesto,
que encerrado apesta.

Pues venga un baldeíto
y que entre la gloria del altísimo
y venga los pies fuera de la cama.

Tu amor se me escapa a contraluz
por la colina. Y te confundes.
Y lo arreglas tan tarde,
y se te escapa un dedo
cuando todo es candela
y lo pequeño arde. No hay
porche por mi resguardo, suspiro
que me sostenga, caricia
que me recoja
con la que está cayendo, puente
para rendirme, y ahora qué, valiente,
ni un respiro para el sueño,
ni mala fantasía
para una tregua.

Vamos mejor a quedarnos tranquilos,
mi yegua, no nos colguemos medallas invisibles,
no inventemos victorias sin brillo.
Y no me preguntes tan hondo,
que yo no mando. No nos sirven
alharacas, estertores,
tatuajes, adhesiones,
promesas resquemores.

Ya te digo si me escuchas,
lo que sirvió me está chico,
lo que silbé me viene grande,
la lógica
que la derecha entiende
a la izquierda amarga, la pregunta
del mundo en desvarío,
ay de esto yo no quiero,
tan losa de piedra
y vivarbeti
que me muera si te miento,
yo lo siento, a mí me sobra
la certeza del necio,
la mudanza del listillo,
el consuelo de la asfixia,
la gracia que enferma,
vana compañía
y vente a comer cuando quieras.

Tú espérame una chispilla,
espera un poco, sólo un poquito
y hazme el avioncito
con el que tus abuelos
ganaron la guerra. Yo sólo tengo
que no pisar tu rancho,
yo sólo tengo farsa compañía
y a qué tanto barullo
y no me des consejo
y no entiendo el orgullo
y me mata la soberbia
y bien te quiero,
y no te haré llorar
cuando esté bien lejos.

Qué tonto trascenderse que estoy hecho.
Valiente malvecino
y qué injusticia llevo mordida en la genética,
y cuánta mierda, y vaya miedo que me tengo.

Por ahí van a ir los tiros,
aquí donde me ves,
a mí me sobra dolor antiguo,
aquí donde me ves,
a mi me enerva poder
por el poder, y ver
la vida del pájaro en vuelo
tan tirada en barrizal desconsuelo,
y me debato y me ducho
denodadamente
y me miro el pecho avergonzado
y qué he hecho, enfermedad
de pedo y palo
y a las doce risa, ansiedad eructo.

Caricia de lija me tienes,
perdona que te diga. Peinado
de estopa me contempla.
Hambre simple
de pregunta metepata y notejode,
y bote encima de brote,
tan como siempre.

A mi me falta el aire nuevo,
me falta gallardía y señorío
ante el miedo muriendo matando
como la mierda de antes.

A mí me sobra carrera
y me falta carrerilla, y cada vez
encuentro menos papel
para brindarme.

Desfallezco. Desalento.

¿Y cómo puedo ir a buscarte ahora?
¿Qué derecho esgrimiré para amarte,
dibujarte la promesa?

Ahora sólo me atrevo a suspirarte de lejos.
Ahora sólo me dejo engordar
por cantos de campeones
venidos a menos, huracanes
que olvidaron sus canciones
y se callan en la orilla, llovizna
de ridiculez que se creyó tormenta,
trueno despedida
alimento y me arrepiento
de mi hambre desmedida.

Da la risa amarte,
da la vida que me mires
hasta el fin de los tiempos me desnorto
y morirte desespero y me avergüenza.

De tus cosas extrañas yo me acuerdo
y me pediste un cine
y me acurruqué en la podredumbre.
Me hice unos largos en el miedo
y necedad soltando herrumbre.

Hoy ya es tarde para traducirme
y que me entiendas.
Atrapado y qué sentido
y qué calor y qué tristeza.

Malviviendo desespero, y descentrado
la alegría boqueando
yo te vivo.

Aquí perdido, aquí llamando,
trueno despedida
alimento y me arrepiento
de mi hambre consumida.

De mi sed, de mi sed,
aquí llamando, aquí
aquí, Alfa Quebec Uniform India,
desde la casa de mi alma,
si se me oye o se me escucha,
aquí, aquí latiendo, latiendo,
porque aquí yo mando.

Jag.


7_7_16


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