6 de marzo de 2015

Recuerda quién eres y tápate

la boca cuando cruces la calle.

No adelantes nunca a Francisco,
y no le pegues cogotazos a tu jefe.

Escucha antes de hablar
y aprende a leer antes
que a escribir.

Y come bien,
no te vaya a confundir la barriga
y te enamores de una desaprensiva.




.

1 comentario:

  1. Ay, ¡cómo me gusta! confundir hambre con mariposas... qué bonito.

    ResponderEliminar